lunes, 17 de junio de 2013


LECTURA 5:      "Modernus-interruptus - las otras “ideas” del desarrollo"


La comunicación y el desarrollo han despertado infinidad de discusiones en torno a la capacidad que tiene la comunicación para incidir en los procesos de desarrollo de los pueblos.
La modernidad juega un papel importante en este proceso de desarrollo, tal y como sucedió con los estadounidenses quienes disfrutaban de la modernidad, del confort y la comodidad de la sobreproducción de bienes y servicios. “El producto de los países avanzados aumentó al 5% anual y el ingreso per cápita al 3.5%. Al mismo tiempo, la avalancha de innovaciones en la microelectrónica, el dominio del átomo, la biología y el espacio exterior ampliaron las fronteras para procesar y trasmitir información”.
Y todo esto fue gracias al fin de la segunda guerra mundial y el triunfo de los aliados a la cabeza de los Estados Unidos ya que fue el inició de la “bonanza económica” y la incorporación de un nuevo orden económico bajo la tuición de los “ganadores”, originando grandes desarrollos en esta nación.
Es por ello que los diversos modelos de desarrollo exitosos o fallidos han sido parte de los procesos de construcción del llamado desarrollo de los pueblos y por lo tanto significaron el inicio del encuentro con la “modernidad”.
Entonces se podría decir que desarrollo  era como “un proceso de extensión de modernas técnicas, capacidades y organización social, irradiado desde las sociedades industrializadas hacia los centros urbanos en los países periféricos y de estas áreas a las atrasadas zonas rurales”.
El paradigma refleja claramente la mirada funcional, evolutiva y teleológica-comparativa del desarrollo en función de logros materiales, técnicos e industriales y semejantes en términos de cultura, entre quienes más se aferraban a la “barbarie” y quienes más se acercaban a la “civilización”, que en definitiva era el requisito para salir del subdesarrollo y optar por la modernidad.
Everett Rogers, otro de los más destacados propulsores de la teoría de las innovaciones, señala que la “modernización es el proceso por el cual los individuos modifican un estilo de vivir, aumentando su complejidad e inclinándose por los adelantos de la tecnología y los cambios rápidos, en tanto que desarrollo(1) se entiende como un tipo de cambio social en el que se introduce nuevas ideas en el sistema, con el fin de producir elevaciones en los ingresos per cápita y mejores niveles de vida, por medios de producción más modernos y mejoras en la organización social”.

Por otro lado, dentro del ámbito comunicacional, el investigador estadunidense Wilbur Schramm, uno de los autores más entusiastas en la incorporación de los medios de comunicación para el desarrollo, propone seis condiciones necesarias para integrar el proceso comunicativo al desarrollo: el primero que las comunicaciones deben utilizarse para contribuir al sentido de nacionalidad, deben usarse como portavoz del planteamiento nacional y para transmitir los conocimientos necesarios, las comunicaciones deben usarse para expandir el mercado efectivo (2)
Otra condición es que a medida que se desarrolla el plan, las comunicaciones deben contribuir a preparar a la gente para el nuevo papel que le tocará cumplir y por ultimo las comunicaciones deben usarse para preparar a la gente a desempeñar su papel como nación entre otras naciones.
Sabemos que la comunicación y los medios deben servir para incorporar modelos de sociedad funcionales al sistema dominante, como aparatos extensionistas con poderes y capacidades ilimitadas de generar efectos directos en las personas, preparando y capacitando a las mismas para enfrentar la nueva sociedad y el encuentro con el desarrollo.
Al respecto Wilbur Schramm sostiene que el uso de la comunicación es indispensable para consolidar los procesos de desarrollo, afirmando que “la comunicación moderna debía ponerse al servicio del desarrollo de los países atrasados y que el creciente flujo de información sería un elemento importante para configurar un sentimiento nacionalista a favor del desarrollo”.
Por lo tanto, con la anexión de los “modernos” medios de comunicación se hacía posible reducir las brechas económicas a través de la incorporación de los procesos de información y difusión tecnológica.
La comunicación (en este caso, en la forma de difusión de innovaciones) es una fuerza tan poderosa y autónoma. El desarrollo consiste esencialmente en generar más y mejores productos de manera que ‘todo el mundo’ pueda disponer de ellos. Y la tecnología es de por sí tan buena que sólo necesita comunicarse a otras personas a fin de generar desarrollo.  
Cuando se habla del planteamiento de una democratización de la comunicación, debemos tener en cuenta que a través de este proceso se elimina las  desigualdades y desequilibrios en materia informativa y comunicacional. Es importante rescatar lo que propone NOMIC (Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación):
·         Los países industrializados controlan el flujo de la comunicación internacional a través de sus agencias informativas, discográficas, de exhibición de películas (gran mayoría de Hollywood), control de los satélites, programas de televisión etc.
·         Se presenta un desnivel, un desequilibrio entre los países desarrollados y los no desarrollados.
·         Existe una sobredimensión de los mensajes provenientes del norte (EEUU).
·         Presentan noticias negativas de los países subdesarrollados, con imágenes de atraso, ignorancia, flojera, sociedades conflictivas y de inestabilidad, etc.
Se habla de una política nacional de comunicación y esta es un conjunto integrado, explícito y duradero de políticas parciales de comunicación armonizadas en un cuerpo coherente de principios y normas dirigidas a guiar la conducta de las instituciones especializadas en el manejo del proceso general de comunicación en un país.
Si nos hacemos la pregunta ¿Cómo podemos entender al desarrollo?
Alfonso Dubois (2007) señala que el concepto de “desarrollo” no tiene una definición única y cerrada, sino que ha sido objeto continuo de debate, con aproximaciones diferentes y, en muchos casos, divergentes. Por un lado, se trata de un concepto histórico y, por lo tanto, hay que tener en cuenta la influencia que sobre él ejercen el pensamiento y los valores dominantes en cada época. Y, en segundo lugar, el término desarrollo funciona como una categoría de futuro, en el sentido de que sobre él se proyectan los deseos y aspiraciones hacia los que se quiere orientar un determinado orden social. (3)
Ya no se trata de seguir las teorías y los discursos que trataron de explicar el mundo desde posiciones políticas e ideológicas, sino de entender las nuevas y creativas formas de habitar lo moderno con la capacidad de comprender los tiempos histórico-culturales desde donde se hacen, deshacen y se rehacen las culturas y lo cultural. Entonces podemos hablar de los desarrollos en plural y no del desarrollo en singular. No existe un desarrollo afín a un modo de pensar global sin considerar tiempos distintos, espacios diferenciados e identidades dispersas entrelazados por los procesos de sobre modernidad global y arcano modernidad-local que permiten un tránsito ambiguo de tiempos, unas veces condensados, otras veces acelerados. Enfrentar el desarrollo sin considerar los simbolismos, las prácticas culturales y las diásporas del ciudadano en su vida cotidiana es no comprender los procesos de construcción y producción simbólica y de sentido de los actores de desarrollo: los ciudadanos.
En conclusión: El campo de la Comunicación para el Desarrollo, en su proceso de redefinición insiste, a partir de la década de los noventa del pasado siglo XX, en la importancia de la participación en los procesos sociales y comunicativos para que el desarrollo sea verdaderamente transformador. “Se trata entonces de comprender la comunicación ya no para el desarrollo sino la acción comunicativa de desarrollo”.
La capacidad comunicativa es la fuente suprema que posibilita accionar y construir comunicación de desarrollo participativa “dialógica” lo que da una gran posibilidad de construir comunicación y desarrollo desde las prácticas.
Esta posibilidad comunicativa permite dar cuenta de las múltiples y variadas formas comunicativas que se presentan para articularlas al desarrollo: primero comprender estas prácticas comunicativas y estos procesos de construcción de identidades para entender y enfrentar los procesos de desarrollo, el uso racional de las nuevas tecnologías es determinante en los países en desarrollo. Se deben desarrollar conceptos y usos primordiales de las Tic's en función al desarrollo. La comunicación no puede estar al margen del proyecto de desarrollo sino más bien debe traducirse como un espacio permanente de democratización. Se debe aprovechar al máximo los recursos técnicos, financieros y humanos para participar activamente de la promesas del mundo informatizado. Se debe propiciar un dialogo intercultural donde las múltiples identidades y los saberes propios contribuyan a un desarrollo democrático con igualdad de condiciones.




AUDIO:

Oscar Terrones- Docente en comunicación para el desarrollo y comunicación  internacionales de la escuela de Humanidades de la USAT


Testimonio de proyectos de comunicación para el desarrollo sostenible: Coordinador General de "SUMATE"- Proyecto de voluntariado que busca fomentar el desarrollo y participación en los niños, padres y docentes

domingo, 16 de junio de 2013

LECTURA 4:      "Modernidad, postmodernidad, modernidades"



En las últimas décadas el pensamiento social, y particularmente los llamados estudios culturales, han celebrado el fin de las totalidades, de la gran historia, y su reemplazo por las historias mínimas. Los discursos se interpelan y entrecruzan pero en sentidos diversos. Mientras en Europa y Estados Unidos los intelectuales, filósofos y científicos sociales hablan de modernidad, en América Latina los empresarios y los políticos hablan de modernización. Lo cual vuelve doblemente arriesgado y sospechoso, para los intelectuales latinoamericanos, ocuparse del debate de la modernidad y la postmodernidad.
La comunicación dejó de ser una cuestión de técnica, de medios como instrumentos, para transformarse en dimensión constitutiva de las prácticas sociales. Una  forma de pensar para nuestros países un proyecto en el que la modernización económica y tecnológica no imposibilite o suplante la modernidad cultural. Nuestros países tuvieron la experiencia de la instrumentalización, de una modernización cuya racionalidad, al presentarse como incompatible con su razón histórica, legitimó la voracidad del capital y la implantación de una economía que tornó irracional toda diferencia que no fuera incorporable al desarrollo, esto es, recuperable por la lógica instrumental.
La Modernidad se identifica con la Ilustración y las consecuencias de ésta. La Ilustración origina la modernidad, ya que ella suele constituir el punto de partida de lo que suele llamarse cultura contemporánea. (1)
El debate a la modernidad nos concierne, porque a su modo al replantear aquel sentido del progreso que hizo imposible percibir la pluralidad y discontinuidad de temporalidades que atraviesan la modernidad, la larga duración de estratos profundos de la memoria colectiva "sacados a la superficie por las bruscas alteraciones del tejido social que la propia aceleración moderna comporta", habla de nuestras crisis, contiene a América Latina: la "resistencia" de sus tradiciones y la contemporaneidad de sus "atrasos", las contradicciones de su modernización y las ambigüedades de su desarrollo, lo temprano de su modernismo y lo tardío y heterogéneo de su modernidad. Ese debate se ha constituido además en escenario del reencuentro de las ciencias sociales con la reflexión filosófica y de ésta con la experiencia cotidiana: ésa que tanto o más que la crisis de los paradigmas nos está exigiendo cambiar no sólo los esquemas sino las preguntas.
El modernismo como experiencia crítica que alienta movimientos. Cuando hablamos de Modernidad y de pensar la crisis desde adentro, podemos decir que mientras los pensadores y artistas del siglo XIX experimentaron la modernidad a la vez con entusiasmo e ironía, esto es, asumiendo enteramente la nueva "experiencia", la conexión entre cultura y vida, sus sucesores del siglo XX se han orientado hacia "las polarizaciones rígidas y las totalizaciones burdas. La modernidad es aceptada con un entusiasmo ciego y acrítico o condenada con un desprecio neo olímpico". Es lo que sucedió desde el comienzo del siglo cuando los "futuritas" italianos metieron en la misma bolsa todas las tradiciones equiparándolas a la esclavitud y proclamaron la modernidad como el primer tiempo de la libertad.
De esa forma "la imagen radical del modernismo como pura subversión ayudó a alimentar la fantasía neoconservadora de un mundo purificado de la subversión moderna".
Cuando llega la segunda guerra mundial se hace visible el divorcio entre la modernidad como proceso económico y como movimiento cultural, entre modernización y modernismo.
Pues la modernización no nombra únicamente el hecho económico sino también el hecho político y educativo.
Ya cuando hablamos de Postmodernismo nos referimos a la conciencia de un cambio de época, que, según A. Wellmer, articula básicamente dos movimientos: uno de rechazo a la razón totalizante y su objeto, el cogito de la filosofía occidental, y otro de búsqueda de una unidad no violenta de lo múltiple, con la consiguiente revaloración de las fracturas, los fragmentos y las minorías en cultura, en política o en sexo. “La Postmodernidad busca concitar a las formas de racionalidad despreciada por la Modernidad, a todas las que se dan dentro del ser humano”.(2)
Postmoderna es la experiencia en un mundo de "realidad aligerada, hecha más ligera por estar menos netamente dividida entre lo verdadero y la ficción, la información, la imagen". Mundo en el que tanto el ser del sujeto como el del objeto pierden peso, pues ni el uno ni el otro se presentan ya como estructura fuerte sino como evento. Y a los que corresponde entonces un pensamiento débil, esto es, capaz de captar el desfallecimiento del ser, su "vocación a aligerar su carácter perentorio".
Entramos en una época no pensable ni desde la apuesta historicista del positivismo primero magia, luego filosofía y por último ciencia ni desde la autotrascendencia del saber científico. "La ciencia sólo juega su propio juego", que es el de su naturaleza operativa: su ocuparse de las inestabilidades y su producirse, ordenarse y acumularse como información. Lo que con ellos "muere" es un modo en el pensamiento y en la organización del tiempo, aquél en que se hace discurso la idea de una historia universal, o lo que es lo mismo: la nostalgia de la presencia del todo que se concilia en lo uno y de su perfecta comunicabilidad. Frente a esa temporalidad, el "post" no significa sucesión, no es lo que está después, "es más una manera de olvidar o reprimir el pasado, es decir de repetirlo que de superarlo". Lo que no puede ser comprendido más que a la luz de la paradoja que enuncia el "futuro anterior", en el que se enuncia menos una forma de relación entre los tiempos que un modo de relación con el tiempo: un nuevo modo de sensibilidad, de percibir y de decir la inestabilidad, la diferencia, la heterogeneidad.
Y por último mencionar a la Modernidad plural o mejor modernidades. En América Latina El proceso más vasto y denso de modernización va a tener lugar a partir de los años cincuenta y sesenta, y se hallará vinculado decisivamente al desarrollo de las industrias culturales. Son los años de la diversificación y afianzamiento del crecimiento económico, la consolidación de la expansión urbana, la ampliación sin precedentes de la matrícula escolar y la reducción del analfabetismo. Y junto a ello, acompañando y moldeando ese desarrollo, se producirá la expansión de los medios masivos y la conformación del mercado cultural. La modernidad entre nosotros resulta siendo "una experiencia compartida de las diferencias, pero dentro de una matriz común proporcionada por la escolarización, la comunicación televisiva, el consumo continuo de información y la necesidad de vivir conectado en la ciudad de los signos".
Max Weber, es el mayor analista de la modernidad y al mismo tiempo uno de sus mayores detractores, quien define a la modernidad como “la instrumentalización de los medios que persiguen la construcción de un mundo racionalizado”, entonces la modernidad es un proyecto teleológico  mientras que la modernización seria el proceso que conduce ha dicho fin deseado. Partiendo del mismo proyecto de alcanzar el reinado de la razón, de llegar a un mundo gobernado por una razón liberada de espectros metafísicos, liberales y marxistas.
La modernización lleva a la modernidad. Lo que define a la modernización es su convertirse en "patrón de procesos de evolución social neutralizados en cuanto al espacio y al tiempo  y desgajados de la comprensión que la modernidad obtiene de sí desde el horizonte de la razón occidental".


Con la postmodernidad la idea de una historia como proceso unitario se disuelve, la noción de verdad como fundamento ya no subsiste y deja de existir la creencia de que el pensamiento deba fundar; quedan entonces solamente existentes las historias “diseminadas”, “diferenciales”, con sus propios ritmos y tiempos que transgreden el todo de la historia del sentido, y el sentido de la historia.

Enlaces de artículos desarrolladas en el texto:

AUDIO:

Luis Rivas Rivas- Docente de Humanidades  de la  USAT

Testimonio: Especialistas en temas de Modernidad y Postmodernidad

sábado, 15 de junio de 2013

RESEÑAS:

LECTURA 3:               Comunicación Participativa - ¿El nuevo paradigma?

COMUNICACIÓN PARTICIPATIVA PARA EL CAMBIO SOCIAL

Cuando hablamos de comunicación nos referimos a una necesidad humana, ya que la satisfacción de la necesidad de comunicación es tan importante para una sociedad como la preocupación por la salud, nutrición, vivienda, educación y trabajo. Junto con todas las otras necesidades, la comunicación debe habilitar a los ciudadanos a emanciparse completamente.

Por ello, la comunicación de la mano con el desarrollo y la participación de todos y todas hacen que se produzca un cambio social, donde se ve a la gente como el núcleo primordial del desarrollo de una comunidad y donde ellos se puedan sentir orgullosos de su propia cultura, intelecto y medio ambiente.

La comunicación como herramienta de la Participación (1) La comunicación permite que las comunidades, los sectores sociales, grupos locales o grupos de interés específicos se relaten a sí mismos, de esta forma  la participación juega un papel importantísimo en estos asuntos, es por eso que la Comunicación busca siempre desarrollo y para ello utiliza actividades participativas, medios y materiales para empoderar a la población a articular y compartir sus propias opiniones, necesidades, problemas y destrezas entre ellos mismos y con las organizaciones. Esto permite a la población influenciar los procesos para la toma de decisiones, para la formulación e implementación de Proyectos y programas que se proponen satisfacer sus necesidades y resolver sus problemas.

Hay que tener en cuenta que la comunicación entre personas no prospera con base en la habilidad de hablar rápido, sino en la de escuchar bien. La escucha auténtica alimenta mucho más la confianza que la charla incesante.

La participación, ayudará a reducir la distancia social entre comunicadores y receptores, entre maestros y alumnos, entre dirigentes y seguidores y facilitará un intercambio más equitativo de ideas, conocimientos y experiencias. La necesidad de escuchar no se limita únicamente a los que están del lado de los receptores. Debe involucrar tanto a los gobiernos como a los ciudadanos, a los pobres y a los ricos, a los planificadores y administradores y a su población meta.

Los medios de comunicación masiva son importantes para promover la concientización sobre nuevas posibilidades y prácticas. Los medios de comunicación tienen una función y una responsabilidad muy importante dentro de la sociedad, ya que forman opiniones, proporcionan  información y contribuyen al desarrollo de la sociedad, siempre y cuando sean utilizados de forma ética y responsable.(2)

La comunicación participativa nos ayuda a compartir información, conocimientos, confianza, compromiso, y una actitud correcta en los proyectos de comunicación, la participación es muy importante en cualquier proceso de toma de decisión relacionado con el desarrollo. Por esta razón, la Comisión Internacional para el Estudio de Problemas de Comunicación, argumentaba que “era necesaria una nueva actitud para superar el pensamiento estereotipado y para promover un mayor entendimiento de la diversidad y la pluralidad, respetando plenamente la dignidad y la igualdad de los pueblos viviendo en diferentes condiciones y actuando de diversas maneras”. Este modelo acentúa la colaboración recíproca a todos los niveles de la participación.

Entre uno de los grandes enfoques en la comunicación participativa que hoy todo el mundo acepta como lógico es el que abarca las ideas de acceso, participación y auto-gestión articuladas en los debates de la UNESCO de los años 1970 .Cada proyecto de comunicación que se autonombra participativo acepta estos principios de comunicación democrática. El informe final de esta reunión define estos términos de la siguiente manera:

- “Acceso” refiere al uso de los medios a favor del servicio público. Se puede definir en términos de oportunidades disponibles al público para escoger programas variados y relevantes y para tener medios de retroalimentación para transmitir sus reacciones y demandas a los organismos de producción.

- “Participación” implica un nivel más elevado de involucramiento público en los sistemas de comunicación. Incluye el involucramiento del público en el proceso de producción y también en la gestión y la planificación de los sistemas de comunicación. “Participación” puede ser solamente la representación y la consulta del público en la toma de decisiones.

- Por el otro lado, “auto-gestión” es la forma más avanzada de participación. En este caso, el público ejerce el poder de la toma de decisiones al interior de las empresas de comunicación y está también plenamente involucrado en la formulación de las políticas y de los planes de comunicación.

Acceso por parte de la comunidad y participación de la comunidad deben ser definidos como factores claves, ya que son medios a los cuales los miembros de la comunidad tienen acceso, para su información, educación, entretenimiento, cada vez que desean este acceso. Son medios en los que la comunidad participa, como planificadores, productores, y actores. Son los medios de expresión de la comunidad.

Participación significa entonces una repartición más equitativa de tanto el poder político como económico, lo cual a menudo lleva a reducir los privilegios de ciertos grupos. Un cambio estructural significa redistribución del poder. En las áreas de la comunicación masiva, muchos expertos de la comunicación están de acuerdo que el cambio estructural debe ocurrir primero para poder establecer luego políticas de comunicación participativa.

Hay que tener en cuenta que un factor primordial para el desarrollo local es la participación ciudadana como gestor de ciudadanía y promoción de capacidades, con un enfoque territorial.

La comunicación participativa es un modelo y una forma de “hacer comunicación” que facilita la recuperación de la vida cotidiana, las necesidades e intereses de los grupos socioculturales, así como a sus protagonistas, mediante la planificación de propuestas que contribuyan a mejorar su presencia e incidencia tanto en los procesos de desarrollo, y de toma de decisión, como en los medios de comunicación. Este “modelo de comunicación” posibilita espacios y relaciones de poder más equitativos en donde las personas comparten experiencias, información, sentimientos y propuestas para crecer individual y colectivamente.

Por esta razón, el desarrollo del modelo de comunicación participativa debe implementarse conjuntamente con toda una serie de otros procesos de emancipación social a nivel local, nacional e internacional. La Comunicación es un derecho humano delegado: Al interior de su propio contexto cultural, político, económico e histórico, cada sociedad debe ser capaz de definir de manera independiente las formas concretas de organización de su proceso de comunicación social.

Se han visto grandes  cambios en el campo de la comunicación para el desarrollo como hoy en día, se reconoce cada vez más la naturaleza interactiva de la comunicación. Hoy se considera fundamentalmente como de dos sentidos más que de sentido único, interactiva y participativa más que lineal.

Se da un paso desde la Sociedad de Información hasta las Sociedades del Conocimiento .la información ha sido considerada como el principal sector de crecimiento en la sociedad, especialmente en las economías industriales avanzadas. El conocimiento tecnológico es más que información. Conocimiento es el sentido o el significado que la gente le da a la información. Significado no es algo que se entrega a la gente, la gente misma crea/interpreta significados. Si el conocimiento se quiere utilizar de manera eficiente para ayudar a la gente, debe ser interpretado y evaluado por aquéllos a quienes se quiere ayudar. Para esto es necesario que la gente tenga acceso a la información sobre temas que afectan sus vidas y también es necesario que la gente sea capaz de hacer sus propias contribuciones a los procesos de decisión política.

La comunicación comunitaria ¿el nuevo paradigma? debe realizar la producción de medios de comunicación desde la misma comunidad pues es esta quien elabora los mensajes y busca el contexto adecuado para su transmisión, se entiende que estos mensajes parten de su sentir, experiencias y necesidades.

En conclusión cuando a la comunicación como forma  para el cambio social, hablamos de buscar educar y estimular a la gente para que sea activa en los mejoramientos individuales y comunitarios

manteniendo siempre una ecología balanceada. La participación auténtica, aunque muy presente y aprobada en la literatura, no es del interés de todos. Debido a su concentración local, los programas participativos de hecho no son fáciles de implementar ni altamente predecibles ni fácilmente controlables.

Enlaces de artículos desarrolladas en el texto:

Docente Universitaria e Investigadora :Betty Liliana Herrera Timaná


Testimonio :